Oficial
Si, verdaderamente me sorprende mucho verlo por acá de nuevo, no se imagina cuanto. Discúlpeme mientras busco la escoba, esa era mi taza preferida ¿me la dio mi abuela sabe?, no podría dejarla en pedazos en el piso, yo la quería mucho a la vieja, pero era muy severa por ahí, y por como vienen las cosas faltaría nomás que me tire de las patas por dejarle su regalo regado en pedazos por el piso. No, no voy a ir a ninguna parte oficial, ya después de todo lo que pasó, y de todo lo que hice… esto ya esta terminado, usted no se preocupe mas, no hace falta que me siga corriendo, acá me tiene ¿Qué lo voy a decir ahora? ¿Qué soy inocente? Siéntese, siéntese, ahora barro este desastre y le preparo un café ¿le gusta el café todavía? Si, ya se que ayer me dijo que no puede vivir sin café, pero de un día para el otro uno puede cambiar mucho, mas usted que… bueno, ya esta lo de la taza, ¡carajo! Mire como se marco el parqué, mi mujer se va a lamentar mas eso que lo que me pase a mi, y bue, que se le va hacer. Permítame que le sacuda un poco la tierra che, usted no se merece andar así, usted es un buen tipo, me impresiona que venga así tan tranquilo, usted siempre fue así ¿no? Siempre sereno, muy pacifico, o eso me parece a mí, para tener esa paciencia y tranquilidad tiene que estar bien entrenado usted desde chiquito. Bueno pero no me mire así hombre, que no me estoy burlando, no se apresure a levantar el arma o ponerse violento ¡si ya me tiene! Justo cuando le estoy adulando su tranquilidad usted se me pone así, ya esta hombre, tendrá tiempo de cobrárselas todas y con creces, usted sabe bien que va a ser así, no importa cuanto tiempo lo posponga yo acá, usted ya ganó, tome, disfrute el café, y déjeme por favor disfrutar de lo que puede ser mi último sorbo. Si, tiene usted toda la razón oficial, no debería tener ni la oportunidad de disfrutar de esto, es verdad, es usted muy generoso al dejarme hacerlo ¡Mierda! Mire lo que me hice en la ropa, disculpe mi torpeza oficial pero es que todavía me tiemblan las manos, ¡Ah! ¡Esta camisa es nueva! Como va a putear Claudia, primero el parqué y después esto, ya esta, me voy a quedar con la camiseta de abajo nomás, si total hace calor, esta se va para la ropa sucia, espero que se pueda sacar la mancha ¿salen las manchas de café, oficial? Yo la verdad que no tengo idea, hace tanto que no lavo una sola camisa, desde que era soltero, parece que fueran siglos desde la ultima vez, ahora lo hacen todo las maquinas, uno apreta un par de botones y la cosa funciona sola. Mire como me tiemblan las manos, increíble, nunca había estado tan asustado, creo que por eso estoy hablando tanto, no esperaba verlo de nuevo, créame que no lo esperaba en lo mas mínimo. Si, se que es una estupidez lo que estoy diciendo, es obvio que no lo esperaba, si es que todo había salido perfecto ¡todo! No había en mi mente domingo siete que me arruine los planes, pero acá esta usted, poniéndome en jaque, tumbándome el rey con la jugada menos esperada de todas, ¡le diría que hasta esta usted haciendo trampa! Pero que le voy a hacer oficial, acá las reglas no las pone uno, las reglas cambian y uno se tiene que amoldar.
¿Pero que bien que la había hecho yo no? Digamos que me merezco algo de reconocimiento, no me lo va a negar ¡si todos se habían comido el cuento! Todos menos usted obvio, usted estuvo siempre ahí sospechando de mi ¿y como no lo iba a hacer? si todas las pruebas apuntaban a mi, ¡me apuntaban ridículamente!, usted era el único lo suficientemente estúpido para seguir sospechando, bueno bueno no se enoje oficial, entiéndame ¡no puedo menos que estar enojado!, pero es que todos estaban convencidos de que me habían tendido una cama, que era todo obra de Ferreira y que yo era un pobre salame que servia de chivo expiatorio, era muy fácil culparme a mi de la muerte del pibe, si todo el mundo sabia que yo lo detestaba ¡pero todos eh! Yo lo vivía diciendo, decía que algún día lo iban a encontrar flotando en el rió boca abajo, y que me encantaría sacar fotos del espectáculo para tener una imagen en mi mesa de luz, claro así cualquier estúpido apuntaría como primer sospechoso a este idiota que tiene frente a usted, sin embargo, como buen ajedrecista se que las cosas no son así de sencillas, y se que la vida nunca es una línea recta, que nada es lo que parece, que lo inesperado aparece siempre a la vuelta de la esquina ¡a mi me lo vienen a decir! La vida se me caga de risa en estos momentos oficial ¿no le parece? Hice que todo me apuntase a mi, así los detectives pensarían que es demasiado fácil, que nadie puede ser tan inútil de dejar tantas pruebas, y usted sabe que las mejores mentiras son las que en realidad son verdades, como si usted la engañase a su mujer y le dijese “no sabes como te estuve cuerneando toda la noche, negra!”, ella se reiría y final del asunto, bueno algo así era esto… si, se que no es lo mismo oficial, no me tome por idiota por favor… si ya se que yo lo tome por estúpido pero… bueno en fin, usted no sabe la bronca que siento en estos momentos, había salido todo perfecto, excepto usted, siempre usted… y mira que bien que la había hecho ¡todo venia bárbaro che! me había seguido hasta el bosque y todo, lo llegue a convencer de que lo iba a ayudar, después de todo lo que había pasado se creyó que en verdad lo iba a ayudar… ahí al lado de la ruta no se siente nada, no hay casas ni nadie que escuche si suena un tiro en medio de los árboles, y sin embargo me siguió confiado, en serio que la había hecho bien che… vio usted que acá la única casa que hay es la mía, pasamos siempre varios días acá con Claudia, es lindo alejarse de la ciudad de vez en cuando, tanto ruido me aturde, a uno le hace falta un poco de paz… pero a ese pibe no me lo sacaba de la cabeza en ningún momento, era el o yo, no se podía de otra manera, y Claudia que lo defendía para colmo… no podía estar tranquilo en ningún lado, y bueno, paso lo que paso, igual así yo no podía vivir… ¡y todo parecía que iba tan bien, oficial! Después del primer momento en que todos me apuntaban, que debo admitir que estaba terriblemente asustado, no mas que ahora le puedo asegurar, después de eso ya no tenia miedo, porque ya nadie me creía culpable, ya había convencido a todos de que yo también quería ayudar a encontrar al asesino del pobre pibe, y de paso cobraba Ferreira, estaba bajando dos pájaros de un tiro, lo único que me faltaba era usted, hasta que logre convencerlo ¿se acuerda? Usted también confiaba en mi, hasta ese día que le cerraron los tantos ¿no?, era bueno que no le hubiese dicho a nadie ¡era perfecto! Usted vino acá y me quiso prepotear para llevarme usted solito a que me declare culpable, yo sabia que usted era medio lento pero no sabia que tanto, y bueno, no hizo falta mas nada que ponerle un par de gotas en el café para que caiga redondo… no se preocupe ahora oficial, dudo que las gotas le hicieran algo ahora, pero veo que sigue siendo igual de inteligente ¿no? Mejor hubiese sido que preguntara antes de agarrar la taza, aunque no lo culpo, ahora es mas que entendible, pero no creo que recuerde mucho de lo que paso ayer, pero bueno lo único que importa es que se acuerda todo lo que se tiene que acordar, por eso me grito esas cosas desde la puerta… ¿Cómo me va a venir usted con esto, oficial? No sabe la desilusión que tengo. Le recomiendo para la próxima, si es que puede tener una próxima, nunca le diga a alguien a quien usted considera un asesino que nadie sabe que fue a visitarlo, menos si esta usted solo y viene a un lugar como este, ya se que estoy cuestionando su inteligencia por enésima vez, no hace falta que las vaya contando… ¡pero entiéndame también! Usted esta ahí, lleno de tierra, sentado en mi living, ¡cuando hace menos de un día que lo enterré con un tiro en la cabeza!
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